
Habían leído sobre el tema, pero nunca habían dado el paso hasta que vieron un anuncio sobre una fiesta de lujo, que buscaba parejas exclusivas para una fiesta totalmente privada.
Así fue cómo se inrodujeron en el swinger, que es es el intercambio de parejas con fines sexuales. Una revolución sexual que deja el camino libre a ambos miembros de la pareja para tener relaciones sexuales con otros.
Los swingers (la denominación viene del inglés swinging, columpiarse) pueden mirar o ser observados mientras practican sexo entre ellos o con otras personas que forman parte de la fiesta o del club.
Según el grado de participación, hay soft swinging o intercambio ligero (besos, caricias y sexo oral con una tercera o cuarta persona) o el full swap o intercambio completo (implica coito con alguien distinto a la pareja).
Desde entonces, hará unos cinco años, lo practican con relativa asiduidad y afirman con mucha seguridad que se siguen queriendo igual o más que antes y que estas prácticas les ha servido para conocerse mejor, llegar a un grado de confianza máximo y ser más felices. Dicen que para introducirse en este mundo hay que tener una gran estabilidad en la pareja.
Las reglas para relacionarse en estos ambientes son, más o menos, respeto, higiene y discreción.
Quienes lo practican dicen que el respeto es muy importante y que un “no” quiere decir “no”. Esto significa que el rechazo a una proposición sexual no requiere justificación y debe ser siempre respetada. La violación de esta regla puede llevar a la expulsión inmediata.
Hoy, los swingers saben dónde encontrarse.



hola he escuchado de su movimiento se de que se trata de intercambio de parejas pero tengo una duda que pasa con la gente soltera como yo. soltero por no tener una pareja estable.